¡¡¡Bienvenido a mi página de viajes, espero que disfrutes en ella!!! Puedes visitar el resto de mis blogs que seguro te gustarán. ¡¡¡Muchas gracias por tu visita y vuelve pronto!!!

jueves, 3 de julio de 2014

Visita a Laguardia en la Rioja Alavesa

Laguardia
Continuando con  visita a la zona vinícola de La Rioja, después de visitar Elciego y  la bodega del Marqués de Riscal, nos dirigimos a la pintoresca localidad de Laguardia, en la rioja alavesa.

Día de la visita: 18 de enero de 2014

La bonita localidad de Laguardia está situada en lo alto de un altozano y está rodeada por una muralla que mandó levantar el rey Sancho el Fuerte. Conserva las cinco puertas medievales de  acceso a la villa: Mercadal, Carnicerías, Páganos, San Juan y Santa Engracia, en las cuales se puede leer el saludo con el que el pueblo de Laguardia saluda a sus visitantes: Paz a los que llegan. Salud a los que habitan. Felicidad a los que marchan 

Puertas de San Juan, Santa Engracia y Carnicerías

Entrar en Laguardia te hace remontar al medievo, el pasear por sus calles tiene un encanto especial y, sobre todo, la enorme cantidad de bodegas en sus entrañas hacen de ella un lugar ideal para degustar un buen vino de rioja.

La historia de Laguardia se remonta al Neolítico ya que en los alrededores han aparecido cantidad de restos arqueológicos como dólmenes y monumentos funerarios. En las inmediaciones se encuentra el poblado de la Hoya, un importante yacimiento de la edad del bronce.

Empieza a cobrar cierta importancia cuando en el siglo X el rey navarro Sancho Abarca levanta un castillo al norte del cerro que domina toda la Rioja Alavesa y la dota de una fuerte función militar. Este castillo fue, por su situación fronteriza, uno de los principales del Reino de Navarra en los siglos XIII al XV, siendo residencia real en numerosas ocasiones. Fue demolido en 1875.

Pergamino sobre el castillo
En el 1164, Sancho VI le otorga el Fuero de Población y la eleva al rango de villa, haciendo a sus habitantes hombres francos y libres concediéndoles diversos privilegios, lo que supuso un considerable aumento de la población. Este mismo rey fortifica toda la villa y la convierte en un baluarte inexpugnable con torreones, almenas y saeteras.

Plano de la Villa
A consecuencia de las continuas luchas entre Navarros y Castellanos, la villa cambia repetidamente de manos. En 1461 pasa definitivamente al poder de Castilla, y en 1486 se incorpora, junto a sus aldeas a la provincia de Álava y sus hermandades.

Con los Reyes Católicos, pierde su importancia como plaza militar pero supone el engrandecimiento y riqueza de la villa, gracias al comercio del vino y al asentamiento de familias importantes que se manifiesta con la proliferación de casas palaciegas. Es en el siglo XVI es cuando se construyen las bodegas familiares, características de la localidad. En el siglo XVII fue azotada por la peste que diezmó considerablemente a su población.

En el siglo XVIII destaca la figura de uno de sus hijos más ilustres el literato Félix María de Samaniego, nacido en 1745, sobrino del Conde Peñaflorida, formaba parte de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País y fue un claro representante de las ideas de la Ilustración.

Félix María Samaniego
En el siglo XIX durante la Guerra de la Independencia retoma su carácter militar y fue ocupada y saqueada por los franceses. En 1809, el Marqués de Barriolucio la recupera y destruye gran parte de sus murallas, para evitar que en caso de que volviese a caer en manos francesas, éstos pudieran hacerse fuertes en su interior. Durante la primera guerra carlista, se rebajan sus muros y torreones para construir delante de sus puertas unas defensas que la protegieran de los ataques carlistas. 

La mayor destrucción de la fortaleza tiene lugar en la última guerra carlista, cuando fueron destruidas algunas viviendas y gran parte de la muralla. En 1874, los carlistas deciden destruir la fortaleza de Laguardia y convertirla en un pueblo abierto, sin defensas; a pesar de la oposición de todo el pueblo la demolición se lleva cabo.

Paseo exterior que rodea todo el recinto amurallado

De aquella fortaleza inexpugnable de los reyes navarros, hoy sólo quedan las dos torres convertidas en torres-campanario, varias torres menores y algunos restos de la antigua muralla. Es  a partir de los años 70  del siglo XX cuando experimenta realmente su crecimiento y expansión hasta convertirse en la localidad que hoy conocemos.

Plaza Mayor y Ayuntamiento con el Escudo Imperial en su fachada

Vamos a describir algunos de sus principales puntos de interés. Comenzaremos por la Plaza Mayor, una plaza fortificada en el centro de la villa, donde se encuentra el antiguo Ayuntamiento con el imponente escudo imperial de Carlos V y el Ayuntamiento Actual.

Santa María de los Reyes

La Iglesia de Santa María de los Reyes, al norte de la Villa,  comienza a construirse en el siglo XII y se finaliza en el siglo XVI. Destaca sobre el conjunto su monumental portada gótica realizada en piedra a finales del siglo XIV, la policromía, perfectamente conservada, data del siglo XVII. El retablo mayor, del siglo XVII, es obra de Juan de Bascardo.

La Torre Abacial es una torre-castillo que sirvió de defensa a las murallas de la villa y  defendía la parte norte donde se encontraba el castillo que fundara Sancho Abarca y que dio origen a Laguardia. De planta cuadrada, destacan dos fases en su construcción. La primera corresponde a un románico de transición (fin del siglo XII y principios del XIII). La segunda data de los siglos XIII y XIV. Pudo formar parte  de un  monasterio, de ahí la imagen de San Benito y su nombre de  “torre abacial”.

Torre Abacial  y Santa María de los Reyes situada en la zona norte de la villa

Templo de San Juan y "Puerta de l os Abuelos"
La Iglesia de San Juan Bautista es estilo gótico. En el siglo XVIII se amplía la iglesia adosando a sus pies la Capilla de Nuestra Señora del Pilar. En el exterior destacar la portada sur, llamada “puerta de los abuelos”, también gótica, construida en el segundo tercio del siglo XIII, consta de cinco arquivoltas formadas por baquetones, arcos apuntados en el interior con el exterior casi redondo.

Conjunto defensivo de San Juan
El templo de San Juan, la muralla y el torreón defensivo que protege la puerta de acceso a la Villa están integrados en el mismo conjunto. La mayor parte del templo,  la parte gótica, se corresponde con los siglos XIII-XIV. Destaca el Retablo Mayor, barroco, que comienza a construirse a fines del siglo XVII y que se colocó en el ábside central a finales de este mismo siglo.

Lo que es característico de Laguardia son sus bodegas. El subsuelo de la villa está formado por las bodegas o “cuevas”, excavadas bajo las viviendas y calles, a unos 6 metros de profundidad. Recorrer sus calles y degustar unos buenos vinos en sus innumerable bares, es una apuesta difícil de rechazar. Un bonito paseo rodea la muralla por el exterior, llamado "El Collado", que merece la pena recorrer.

En las afueras se encuentran las bodegas de arquitectura más moderna y que son visitables. Laguarda es punto de referencia en la ruta del vino de la Rioja.

Itinerario


Una visita imprescindible para los amigos de la historia…. y, por supuesto, para los amantes del buen vino. Y como dicen los laguardienses: Paz a los que llegan. Salud a los que habitan. Felicidad a los que marchan.

¡¡Salud amigos!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada